El FC Barcelona está atento al impacto económico que podría representar la salida de Mika Mármol. La situación del defensa aún es incierta, y el club podría perder una oportunidad de ingreso durante esta ventana de fichajes de verano. Barcelona espera que se resuelva el asunto pronto, ya que la situación continúa estancada.
Mika Mármol, quien actualmente forma parte de la UD Las Palmas, equipo que acaba de descender a la segunda división del fútbol español, busca un cambio hacia un club de la primera. A pesar de que el equipo canario está dispuesto a facilitar su salida, se niega a permitir que se marche a menos que se pague la cláusula de rescisión de 10 millones de euros, una cantidad que se comparte al 50 por ciento con el Barça.
En este escenario, el principal obstáculo para que Mármol se mueva ha sido la escasez de ofertas formales. Sin embargo, según rumores recientes, el Girona podría estar dispuesto a abonar el monto total por el central. No obstante, no se puede asegurar nada, ya que las negociaciones aún no han alcanzado un punto crucial y cualquier cosa podría cambiar; incluso podría ser que el jugador, cuyo contrato se extiende hasta 2026, tenga que continuar una temporada más con Las Palmas.
Cabe recordar que el presidente del club canario, Miguel Ángel Ramírez, dejó claro hace unos meses que no facilitarán nada a los equipos que quieran al jugador, estableciendo como única opción el pago de su cláusula. "Si alguien viene y paga, adelante. Las Palmas no va a perdonar un solo euro. Si no renueva y no tiene problema, jugará", argumentó Rámirez.
El equipo 'pío-pío' no se siente presionado para hacer otra venta este verano, tras concretar el traspaso de Alberto Moleiro al Villarreal CF por 16 millones de euros. Si finalmente se materializa la salida de Mika, el Barça recibiría 5 millones de euros.
Mika Mármol es considerado clave en Las Palmas. Aunque el jugador piensa que este es el mejor momento para una transición en su carrera, la Unión Deportiva preferiría que se quedara, sin bloquear su salida, ya que desean mantener un equipo competitivo para intentar regresar a la primera división en la temporada 2026/27.
Su habilidad para jugar tanto como central como lateral izquierdo, junto con su destacada capacidad de salida de balón, ha atraído la atención de varios equipos en el mercado, incluyendo al RCD Espanyol. El conjunto 'blanquiazul' evaluó su fichaje como parte de su estrategia defensiva tras asegurar su permanencia en la categoría, pero finalmente decidió no seguir adelante con la operación al considerar que las condiciones impuestas por Las Palmas eran demasiado altas.
