Hansi Flick sonríe al darse cuenta de que sus nuevas adquisiciones podrán ser registradas: Ha llegado el momento.
Ahora, Hansi Flick puede aliviar un poco su preocupación. Tras semanas de dudas, el FC Barcelona parece estar a un paso de poder formalizar la inscripción de sus últimos fichajes.
La espera había causado tensión en el vestuario y complicaciones en las estrategias deportivas. Con menos de cinco días para que cierre el mercado veraniego, cada movimiento se vuelve fundamental.
El retorno a la norma 1:1 no ocurrió a tiempo para organizar el equipo de manera habitual. Esto llevó al club a buscar soluciones extraordinarias. Flick, por su parte, ha mantenido la compostura, consciente de que su paciencia está a punto de dar sus frutos.
Avales personales, la alternativa de urgencia
Por cuarto año consecutivo, los avales personales vuelven a ser la tabla de salvación para que el club cumpla con los requisitos de inscripción. Antes del inicio de LaLiga 25/26, el Barcelona ya había presentado un aval por 7 millones de euros. Esto permitió registrar a Joan García y Marcus Rashford.
Ahora, esta táctica se repetirá, pero con un importe aún mayor. Gerard Martín y Roony Bardghji son los futbolistas que requieren inscripción antes del cierre del mercado. La directiva confía en que este mecanismo dará solución, al menos temporal, a la situación de ambos.
Salidas que no crean espacio
El inconveniente radica en que no todas las salidas generan espacio en la plantilla. Héctor Fort y Oriol Romeu aún no han dejado ingresos en las arcas. Fort será cedido tras renovar su contrato, y Romeu está en camino hacia una rescisión, por lo que los cupos para Gerard Martín y Bardghji no se liberan de forma automática.
En el caso de Wojciech Szczesny, la solución es más sencilla. Su inscripción podrá proceder cuando Iñaki Peña se transfiera al Elche, permitiendo al polaco ocupar su lugar sin inconvenientes.
Opciones para evitar otro aval
La directiva está explorando dos alternativas para no depender de avales de gran magnitud. La primera consiste en contabilizar los 100 millones de euros provenientes de la venta de 475 asientos VIP del nuevo Spotify Camp Nou. Con ese ingreso, el club podría inscribir a todos los jugadores que quedan pendientes.
La segunda opción sería llevar a cabo una venta significativa de futbolistas, ya que Marc Casadó y Fermín López han despertado el interés de clubes europeos. Sus traspasos podrían generar entre 120 y 130 millones de euros para las arcas blaugranas. No obstante, tanto Casadó como Fermín parecen reticentes a salir en esta fase final.
El mercado permanece abierto
Mientras tanto, el Barça descarta efectuar un último fichaje. Etta Eyong, delantero camerunés del Villarreal, sigue en la mira. Su fichaje costaría alrededor de 5 millones de euros, con la intención de cederlo de inmediato a otro club de LaLiga.
Para Flick, la combinación de avales y posibles ventas es un alivio considerable. Finalmente podrá contar con todos sus jugadores disponibles para encarar la temporada. La incertidumbre va disminuyendo, pero el tiempo sigue avanzando, ya que el mercado cierra el 1 de septiembre a las 23:59 y cada decisión que se tome será determinante.
