El calendario del fútbol colombiano es particularmente exigente, lo que pone de manifiesto los retos y las tensiones que afrontan los equipos durante el campeonato. Un claro ejemplo de ello es Llaneros, equipo de la región central de Colombia, que ha tenido muy poco tiempo para recuperarse tras su último partido. Después de enfrentarse a Once Caldas en Villavicencio el domingo 29 de marzo, el equipo se ve obligado a viajar a Bogotá para medirse a Independiente Santa Fe el miércoles 1 de abril en el estadio El Campín. Este exigente calendario, que deja a los jugadores con escasas oportunidades de recuperación, ha provocado una reacción por parte de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (ACOLFUTPRO).
El martes anterior al partido, Acolfutpro presentó una enérgica queja sobre la salud y la seguridad de los jugadores, fundamentando su postura en los acuerdos alcanzados con el Ministerio de Trabajo. La organización alegó que programar partidos con menos de 56 horas de descanso entre ellos contraviene el acuerdo ratificado formalmente durante una reunión registrada el 22 de octubre de 2024. Dicha reunión estableció que debe mantenerse un intervalo mínimo de 70 horas consecutivas entre el inicio de un partido y el siguiente disputado por el mismo club.
Esta normativa, establecida por consenso entre la Asociación Colombiana de Futbolistas (Acolfutpro) y las autoridades del fútbol colombiano, busca garantizar la recuperación física y mental de los atletas. Sin embargo, Dimayor, la organización responsable de la liga, enfrenta acusaciones de incumplimiento al programar el partido entre Llaneros y Santa Fe sin respetar el período mínimo de recuperación estipulado en el comunicado oficial emitido por Acolfutpro.
Además de velar por el bienestar de los atletas, la asociación hizo hincapié en que la mala organización del calendario podría socavar la integridad de la competición. El comunicado indicaba que la falta de descanso no solo perjudica físicamente a los jugadores, sino que también genera desigualdades dentro del torneo, lo que podría derivar en disparidades injustas en el rendimiento de los equipos.
El comunicado emitido por Acolfutpro se fundamentó en actas oficiales de las reuniones en las que se deliberaron estos acuerdos, destacando la necesidad de priorizar la salud y la seguridad de los atletas por encima de las exigencias del calendario competitivo. Las afirmaciones subrayan que el bienestar de quienes participan en el torneo no debe verse eclipsado por consideraciones comerciales o logísticas.
