El Real Madrid se encuentra en una situación crítica, perdiendo por 4 puntos ante el Barça y con un vestuario en crisis. La consigna es clara: ¡Xabi, no te vayas!
El club blanco atraviesa uno de sus capítulos más complicados de los últimos años. La derrota frente al Celta en el Santiago Bernabéu ha sido el factor que ha desencadenado esta situación, dejando al equipo de Xabi Alonso en un estado muy delicado. El Barça ha logrado establecer una ventaja de 4 puntos en LaLiga, un panorama impensable solo un par de semanas atrás, cuando en la capital presumían de su liderazgo con 5 puntos de diferencia. Hoy, en el Bernabéu, la atmósfera es de total desánimo.
El rendimiento del equipo merengue es lamentable. Se muestra incapaz de mantener su estilo, carece de peligro en el ataque y se siente una profunda desconexión entre el cuerpo técnico y los jugadores. Hay rumores internos, según ha informado Madrid-Barcelona, que indican que Xabi Alonso ha perdido la confianza del vestuario. Y suele suceder que cuando un entrenador llega a este punto, el desenlace es predecible.
Desde el barcelonismo, se observa con cierta ironía la debacle del Madrid. Durante meses, cuando el Barça estaba bajo la dirección de Xavi Hernández, los aficionados del Madrid se dedicaban a menospreciar su labor. Lo llamaban "sobrevalorado", se mofaban del "efecto Xavi" y repetían la frase "Xavi, quédate", esperando que el Barça siguiera en caída.
Lo que no esperaban era que las circunstancias cambiaran tan rápidamente.
